Walter Ayala: “Ha habido un blindaje a Chávarry por parte de las más altas autoridades del CAL”

Walter Ayala: “Ha habido un blindaje a Chávarry por parte de las más altas autoridades del CAL”

Por Miguel Loayza.

 

Ayer, en el programa Cuarto Poder, fueron revelados registros de una conversación entre Maria Elena Portocarrero, decana del Colegio de Abogados de Lima (CAL), y Walter Ayala Gonzales, expresidente del Consejo de Ética de esa institución. En los audios, Portocarrero le pide a Ayala retrasar la reunión en la que los cinco miembros de Ética votarían a favor o en contra de la medida cautelar que suspendería la colegiatura de Pedro Chávarry, lo que podía derivar en la destitución del entonces fiscal de la Nación.

Para Chávarry, quien por aquellos días venía afrontando denuncias por su presunta vinculación en el caso CNMAudios, el tema de su colegiatura era de vital importancia para su permanencia en el cargo. Por ello, enterado de la investigación emprendida por Ayala y de la posible emisión de una medida cautelar en su contra, presentó una recusación contra el presidente del Consejo de Ética. Su acción encontró respaldo en los miembros del Tribunal de Honor del CAL, la máxima instancia de la institución. A través de su presidente Fernando Vidal Ramírez, los miembros del tribunal enviaron un oficio a Ayala en el que le pedían que se apartara del cargo y remitiera todo lo avanzado en el proceso hasta que la recusación fuera resuelta.

En los audios, a los que Justicia Viva tuvo acceso, se alude a supuestas conversaciones de la decana del CAL con otros miembros del Consejo de Ética sobre el caso Chávarry, así como presuntas filtraciones de lo que pasaba dentro del CAL hacia Juan Manuel Duarte, entonces asesor del fiscal de la Nación.

En esta entrevista, Walter Ayala brinda más detalles de lo revelado.

 

En las grabaciones se escucha a la decana pidiéndole retrasar la votación de la medida cautelar y que hiciera caso al Tribunal de honor, que le pedía apartarse del caso hasta que se resolviera la recusación que Pedro Chávarry presentó contra usted. ¿En qué fecha se dio exactamente esta conversación?

No recuerdo la fecha exacta. Recuerdo haber tenido dos conversaciones de ese tipo con ella. La primera fue aproximadamente el 27 de noviembre, cuando ella me pide que no saque la medida cautelar, y recuerdo otra de aproximadamente el 30 del mismo mes, en la que ella me habla de la recusación. Para entonces el Tribunal de Honor del CAL me había mandado un oficio pidiéndome que me abstuviera de conocer el tema de Chávarry y que le mande el expediente. Sí, esa conversación habrá sido el día 30.

Usted le dice a Portocarrero que iba a denunciar al presidente del Tribunal de Honor, Fernando Vidal, porque lo que le pedía era ilegal. ¿Por qué era ilegal lo que le pedía el Tribunal de honor?

Porque las recusaciones no son automáticas. El reglamento del Colegio de Abogados indica que la recusación es un trámite, y en la recusación, según el Código Procesal Civil, también se corre traslado al recusado, en este caso mi persona. Yo tenía que hacer un descargo, luego el Consejo [de Ética] resolver en primera instancia y el Tribunal de Honor ver la apelación. Y si uno no cumple la ley está actuando de manera ilegal o está actuando contra la ley, por eso yo digo que el pedido era ilegal.

En la conversación usted acusa a la decana de haber conversado con otros consejeros de Ética sobre la votación de la medida cautelar. ¿A qué consejeros se refiere y qué se les habría pedido?

Lo que pasó es que la doctora María Vera Tudela [consejera de Ética] me comentó que la decana le había llamado y le había dicho que el presidente Vizcarra era una persona que había cometido delitos y que Pedro Chávarry lo quería investigar, y que por ello sería bueno no sacar todavía la medida cautelar. Algo así me comentó la doctora Vera: que la decana la llamó como diciéndole “no votes”. Eso fue lo que le recordé a la decana en esa conversación.

Entonces, la decana le dice a una de las consejeras de Ética que no era conveniente que el fiscal Chávarry sea suspendido porque él estaba luchando contra la corrupción de la cual era parte el presidente Vizcarra.

Exacto. Así es.

¿Y sobre otros consejeros? Hablan también de una supuesta conversación de la decana con el doctor Víctor Cabanillas.

No me consta eso, pero tengo entendido que también había hablado con él para que no vote a favor de la medida cautelar. Según recuerdo, él me dijo que estaba comprometido con la decana.

¿Comprometido en qué sentido?

En el sentido de que tenía que hacerle caso. Eso fue lo que yo entendí de él. Yo presumo que por eso no quiso firmar la medida cautelar y, al último, se animó porque se vio muy expuesto, porque el país lo iba a ver como una persona encubridora, y es por eso que firma. Porque Cabanillas me buscó a mí en enero y, voluntariamente, accedió a firmar.

Usted le menciona a la decana que había tomado conocimiento de que le habían ofrecido a ella un puesto público. También hace referencia a supuestas “aspiraciones”. ¿Qué fue lo que escuchó exactamente o qué le hizo comentar eso?

No puedo afirmar que sea cierto, pero se especulaba que ella quería ser ministra de Justicia, y que, en cierta forma, el defensor del Pueblo -Walter Gutiérrez- era el nexo entre ella y el Estado. Se especulaba también que el defensor del Pueblo estaba interesado en el tema Chávarry.

¿El defensor del Pueblo, Walter Gutiérrez, tiene vínculos con la decana del Colegio de Abogados?

Yo he escuchado que sí, pero no me consta. El vínculo sería a través de Alberto Balladares [Ramírez, director de Comisiones y Consultas del CAL]. Él decía que Walter Gutiérrez era su amigo y paraban en comunicación, y que estaba preguntando cómo iba el caso de Pedro Chávarry. A partir de eso yo digo que Walter Gutiérrez tiene interés.

¿Tiene idea de por qué habría estado interesado el defensor del pueblo en la medida cautelar contra Chávarry?

En este punto prefiero no decir lo que pienso.

¿Cuál es la relación de Alberto Balladares con la decana?

Entiendo que son amigos de años.

Ahora, usted le menciona también a la decana que ella tenía intención de postular a la Junta Nacional de Justicia, algo que finalmente sucedió.

Sí. Ella había mencionado en varias oportunidades que quería postular a la Junta Nacional de Justicia.

¿Cuándo fue la primera vez que le oyó decir eso?

Habrá sido en el mes de octubre. O quizá antes, en agosto.

¿Y se lo dijo solo a usted en privado o también lo mencionó en público?

Me lo comentó a mí y también a algunos directivos. Ahí estaba también el doctor Sergio Collazos, director de Economía del CAL.

¿Usted encuentra algún tipo de relación entre la postura que en su momento adoptó la decana en todo el proceso con sus aspiraciones a la Junta Nacional de Justicia?

Bueno, se puede presumir. Yo no aseguro, pero imagínese usted si Pedro Chávarry seguía en actividad como fiscal de la Nación. Él, como miembro de la Comisión especial, también hubiese votado para elegir a los integrantes de la nueva Junta Nacional de Justicia. Entonces quizás por ahí había interés.

Usted le sugiere a la decana que se estaba filtrando información de lo que pasaba al interior del CAL. Le dice que uno de los asesores de Chávarry sabía cuándo se iba a votar la medida cautelar. ¿Qué le hizo decir eso?

Es que yo recuerdo que la primera votación iba a ser un martes. Ese día martes llama el asesor, uno que salió hace un tiempo en televisión por el tema de la oficina lacrada, por lo que también están investigando a Chávarry.

¿Juan Manuel Duarte?

Sí, claro. Él llamó al Colegio de Abogados, al teléfono fijo de la Dirección de Ética, para preguntar si ese día se iba a llevar a cabo la votación. Entonces yo le reclamé eso a la decana. Inclusive podría decir que al menos un par de veces hubo una sutil amenaza de Duarte hacia mi persona. Me dijo una vez “baja tus revoluciones”.

¿Se refería a la medida cautelar?

Sí. Me llamó y me dijo: “¿Es verdad que hoy van a votar?”. Yo le dije: “¿Y tú cómo sabes?” Y él respondió: “Yo tengo información. Oye, baja tus revoluciones, ¿qué te pasa? Te vamos a denunciar”. De frente me habló así. Yo iba a cortar, pero me quedé un poco pensativo. “Bueno, si quieres denúnciame, es tu derecho, yo sé defenderme”, eso fue lo que dije. Y a eso me refería en la conversación con la decana, si mal no recuerdo. Le di a entender que le estaba dando a la persona la información, porque todo lo que yo hacía le avisaba a ella y a los consejeros, que a última hora se enteraban, pero el otro ya estaba enterado antes que todos.

¿En qué fecha fue eso?

Fue el día de la primera votación, aproximadamente 27 de noviembre. 

Según el audio, la manera en que la decana le pide que se retrase la medida cautelar es que, en lugar de ver la cautelar, vea “la principal”. ¿A qué se refería exactamente con eso?

Es que hay un proceso cautelar y uno principal. El principal, como todos sabemos, demora más tiempo. Aparte se apela, sube al Tribunal de Honor y luego este resuelve. Eso puede demorar dos, tres años. Y hay procesos que demoran cinco, seis años. Entonces yo pienso que ella decía eso para que [el caso Chávarry] se dilate. En cambio, la ejecución de la medida cautelar es inmediata, y por lo tanto también la suspensión. Entonces, ella me dice: “Avanza en el principal y no en la cautelar”.

En el audio usted le dice a la decana que ella en algún momento le pidió que no saque la medida cautelar por el gremio. Y que ella había tenido una especie de conversación con Úrsula Letona. ¿Recuerda a qué se refería?

Creo que me dijo que la estaba apoyando con una ley en el Congreso y que lo hacía por el gremio. Algo así, no recuerdo muy bien. Pero si es así es por eso, por el tema de la Ley del Abogado que se va a ver en el Congreso. Creo que las bancadas del APRA y el fujimorismo estaban apoyándola. Entonces era algo como “favor se paga con favor se paga”. Yo lo entendí de esa forma.

¿Cómo resumiría el rol que asumió el presidente del Tribunal de honor, Fernando Vidal, en todo este proceso?

Desde el inico el señor Fernando Vidal estuvo defendiendo a Pedro Chávarry. Él y el doctor Mario Amoretti [también miembro del Tribunal de honor] salían públicamente en distintos medios de comunicación diciendo cosas que son falsas. Defendían [a Chávarry] a capa y espada cuando debían mantenerse en silencio, ya que ellos iban a resolver en segunda instancia. Decían que la recusación es automática, o que la apelación suspende los efectos, lo cual es falso, porque las cautelares son de ejecución inmediata. Decían muchas cosas, la verdad, fuera de la realidad. Entonces ahí se vio, digamos, una defensa como de abogados de Pedro Chávarry. No afirmo, pero a mi parecer ellos tenían algún tipo de interés.

¿En qué irregularidades han incurrido todas estas personas involucradas en el caso Chávarry y cuáles son las consecuencias que deberían afrontar?

No afirmo que sea cierto, pero mi parecer es que ha habido un blindaje a Pedro Chávarry y que acá están vinculadas las más altas autoridades del Colegio de Abogados de Lima. Entonces, estos señores que se han prestado para este contubernio deben dejar el cargo. Deben ser destituidos los cinco miembros del Tribunal de Honor, la decana y algunos directivos que han tenido participación directa. Y, la verdad, el gremio debe pararse y ponerse fuerte, en este caso los delegados y la Junta de Vigilancia. Debería haber ya una intervención para cambiar la estructura del CAL y la forma en que se viene manejando, porque este no es un club, es un gremio y los abogados tenemos muchas veces participación directa en la vida institucional del Perú, porque justamente somos los operadores de justicia: abogados, fiscales, jueces. Entonces, imagínese usted si no hay un control por parte del gremio. Reitero: debe haber una reestructuración en el CAL. Estos señores que he mencionado deben irse del CAL porque han hecho mucho daño, no solamente al país, sino también al mismo gremio, porque han puesto por encima del interés general su interés particular.

¿Quiénes deberían ser los encargados de emprender o liderar la reestructuración del CAL?

La Junta de Vigilancia y los delegados, pero tengo entendido que muchos delegados en sí son gente que realmente no tiene idoneidad para estar donde están. Llegan ahí, son reelegidos cada año, pero es gente que no va a hacer nada. Por eso yo digo que, en caso de que no se desplieguen estas personas, el Estado, el Ministerio Público debe tomar acción. Si ha habido delitos se tiene que investigar.

Usted, en los audios, manifiesta temor por posible represalias. Sabemos que el 29 de enero usted fue destituido del cargo. ¿Sigue usted sufriendo represalias por lo que aconteció en el caso Chávarry?

Sí. A mí se me propuso el 6 de diciembre para ser miembro del Tribunal Constitucional, por acuerdo de la Junta Directiva. Ese acuerdo se ofició al presidente del Congreso, Daniel Salaverry, proponiéndome en el cargo por mi excelente labor profesional y por mi trayectoria como abogado. Pero después de que yo saqué la medida cautelar, después de que no le hice caso a la decana, salió otra resolución que dejó sin efecto lo anterior. Eso es algo que han hecho como represalia, como consecuencia de la medida cautelar que yo di. También me ha llegado información de que se estuvo difundiendo cosas falsas sobre mi hoja de vida. Me están poniendo trabas en el camino. Es una consecuencia de lo que hice, pero no me arrepiento. Si me quedo sin trabajo, me quedo sin trabajo. Más vale dormir tranquilo.

 

*Foto: Hernán P. Floríndez.

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